jueves, 2 de agosto de 2012

A LOS JÓVENES (llevarlos al Señor)

"Traédmelos acá"


No se hablar, porque soy niño (Jeremías 1:6). esta es la repuesta que muchos jóvenes dan cuando se les propone tomar a cargo un grupo de escuela dominical o visitar a un enfermo. y es verdad, sin duda; porque quien nunca se ha ejercitado en esto, desconoce el secreto de como aportar algo a los demás.

¿ No ocurriría lo mismo con los discípulo que se hallaban frente a la gran multitud que había estado escuchando a Jesús durante todo el día en un lugar desierto? se acercaba la noche y todos tenían hambre; los discípulos hubiesen deseado que la gente se fuera. pero Jesús les dice: "dadles vosotros de comer". ¿ que tenían ellos para responder a la invitación del maestro? "No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces". sentían su impotencia para saciar a tanta gente.


Pero la voz del Señor se hizo oír una vez mas: traédmelos acá. entonce todo cambia. llevar a Jesús lo poco que uno tiene (¿acaso no lo hemos recibido de EL?) y ponerlo en sus manos para que le lo multiplique, es responder a las necesidades de aquellos a quienes somos enviados.

Esta experiencia procura mucho gozo y, sin embargo, a menudo se la olvida. por medio de su palabra, el Señor nos ha dado algo que ha confortado nuestros corazones, o tocado nuestras conciencias, o nos ha llenado de animo para el camino; pero nos parece que es poca cosa. ¿ como presentarlo a los niños, a los jóvenes  a un enfermo o a un amigo? " traédmelos acá", repite el Señor. en cierto modo es colocar delante de EL, por medio de la oración  lo poco que hemos recibido y contar con EL para que lo multiplique. En el momento mismo de la necesidad  habrá que recibirlo de su mano como algo nuevo, en favor de aquellos con quienes tendremos que compartirlo.

Entre aquellos que nos escuchen, especialmente si se trata de niños, habrán algunos de difícil carácter, quizás indisciplinados, con los cuales no sabremos como actuar. ¿ que haremos? de la misma manera que los discípulos  nosotros también hemos experimentado que el Señor puede multiplicar lo que primeramente nos ha dado para nuestra propia alma. pero hay quienes se resisten, y notamos quizás como nunca antes que el poder del diablo es grande, que no deja escapar fácilmente a un alma que cree tener entre sus manos.  EL padre del joven epiléptico (lunático) se hecha de rodillas ante Jesús y le suplica que tenga misericordia de su hijo ( mateo 17:14). había acudido a los discípulos  pero esto no pudieron curarle y se extrañaron de su impotencia. frente a la incredulidad y a los estragos del pecado, Jesús suspira, pero añade: "traédmelo acá". es la única salida, el único remedio: llevar al que se resiste ante Jesús y colocarlos a sus pies para que le sane.

No basta con hablar de Jesús a los niños o a otras personas; es necesario orar por ellos, y no solo en conjunto, sino uno por uno, llevándolos  por decirlo así  personalmente al Señor par que obre en sus corazones. si los maestros de escuela dominical o quienes lean estas lineas no han actuado así hasta el momento, es hora de poner aparte un momento cada día  a fin de orar individualmente por las personas que les han sido confiadas. El primer día orara por unos, el segundo día por otros y así sucesivamente; de manera que al fin de la semana los hayan presentado todos al Señor. este es el camino de la bendición.

"Traédmelos"

Para que se cumpliesen las profecías concernientes a su entrada en Jerusalem  el Señor " necesitaba" un pollino. ¿donde encontrar al hombre dispuesto a prestar la montura joven que el Maestro necesitaba? no obstante, cuando los discípulos entraron en la aldea a donde Jesús les había enviado, el dueño del pollino no puso ninguna resistencia y presto lo que el Señor necesitaba.

cuando un alma oye el llamamiento de Dios a su servicio, a veces se pone mucha resistencia. sabemos que no es fácil dejar, sea por algún tiempo o definitivamente, el entorno, el ambiente, las costumbre, el trabajo, los amigos, para seguir el llamado que nos conducirá a donde el Maestro quiera. esta claro que el Señor puede cumplir su obra en este mundo sin necesidad de nosotros. no obstante, en su gracia, quiere servirse de los suyos; en este sentido dice: "El Señor los necesita".
¿ RESPONDEREMOS CUANDO OIGAMOS SU LLAMADO?

Enviados por el Señor

En Marcos 6:7 el Señor manda fuera a los discípulos  EL los ha enseñado y por eso son aptos para el servicio que les confía  según el juicio de los hombre, ello no era así  Esto vieron en los apóstoles gente " sin letras y del vulgo" (Hechos 4:13). no habían estudiado teología de esa epoca  El Señor los había llamado directamente fuera de sus oficios acostumbrados. pero ellos habían estado con  El. hasta sus mismo enemigos lo reconocían  por eso el Señor pudo emplearlos para el servicio mas importante que había.  Mediante la predicación de Pedro se convirtieron tres mil personas en un día  y su enseñanza y su comunion eran el fundamento de la nueva obra que Dios empezó en aquel día  la fundación de la iglesia del Dios vivo (Hechos 2:42). no es que  antes de este momento no hubieran hechos nada. desde el primer día estuvieron  con el Señor, EL tuvo algo que encomendarles.  Le ayudaban con trabajos de sencilla ejecución; participaban en la fatiga ( Marcos 6:31) y en la enemistad ocasionadas por  causa del Evangelio; remaban cuando el Señor cruzaba el lago(4:35-41)

el Señor quiere utilizarnos desde el primer día de nuestra conversión  siempre hay algo para hacer si queremos obrar para el Señor. podemos repartir tratados, podemos extender invitaciones a predicaciones del Evangelio y a meditaciones de la palabra, podemos ayudar en la preparación de estas reuniones, entre otros. si queremos hacer algo, el Señor siempre nos da trabajo. pero esto supone que estemos dispuesto a hacer todo lo que el Señor nos encargue. no debemos esperar que el Señor nos  confié en seguida, desde el principio, tareas grandes.

Anonimo

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